Audrey Hepburn, la Diva de Hollywood que no pasa de moda

6 May, 2019 Espectaculos, Noticias Grupo Stereo Siete

Este pasado 4 de mayo, la Diva de Hollywood hubiera cumplido 90 años.

México.- La belleza y la elegancia de la actriz Audrey Hepburn nunca pasarán de moda, prueba de ello es la nueva exposición de fotografías insólitas y objetos personales que en fecha reciente abrió sus puertas para celebrar nueve décadas de su nacimiento.

Este 4 de mayo, la Diva de Hollywood hubiera cumplido 90 años. Su presencia y esencia siguen tan vigentes que en Bruselas, ciudad en la que nació, se inauguró “Intimate Audrey”, cuyos objetos muestran su transición de niña a mujer.

La muestra, que estará vigente hasta el 25 de agosto, es obra de su hijo Sean Hepburn Ferrer y contiene más de 800 imágenes, así como artículos referentes a sus películas y vida personal, ejemplo de ello son los discursos que escribía como embajadora de la UNICEF.

Edda van Heemstra, conocida en el medio artístico como Audrey Hepburn, nació el 4 de mayo de 1929. Creció en el seno de una familia de clase alta; su madre era una aristócrata de origen holandés y su padre un banquero británico.

Tras el divorcio de sus padres, Audrey permaneció con su madre, con quien viajó a Inglaterra, donde asistió a colegios privados y a clases de danza. Fue su delgada y alta figura las que le brindaron la oportunidad de introducirse en el mundo de la moda y la industria cinematográfica; en este último ámbito ingresó a finales de los años 40, con la película Nederlands in zeven lessen (1948).

Su estilizada figura la convirtió en un referente para el diseñador Hubert de Givenchy, quien realizó los vestuarios para varios de sus filmes. Fue así que Hepburn marcó tendencia en la moda, y su flequillo a media frente fue imitado por cientos de jóvenes que querían parecerse a ella.

La actriz conquistó a los cinéfilos con su imagen de frágil belleza y sublime elegancia, en cintas como Roman Holiday (La princesa que quería vivir), con la que ganó el Oscar como Mejor Actriz en 1953.

Su aristócrata interpretación la mantuvo y creció aún más en Hollywood con trabajos de corte romántico de múltiples variantes como Sabrina (1954), de Billy Wilder, o Funny face (1956), de Stanley Donen.

Otros largometrajes que protagonizó en los años 50 fueron: War and peace (1956) y Green mansions (1958), dirigida por Mel Ferrer, con quien se casó en 1954.

Paris-When It sizzles, The unforgiven, Breakfast at Tiffany’s, Charade y My fair lady son otras de las cintas que aparecen en su filmografía junto a How to steal a million, Two for the road, Wait until dark, Robin and Marian, Bloodline y They all laughed. Su último trabajo fue Always (1989).

En la década los 80 y 90, Audrey se dedicó al trabajo humanitario; ayudó a los niños pobres como embajadora especial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNICEF).

Por su labor altruista recibió de manera póstuma el Premio “Jean Hersholt”, toda vez que murió en Suiza el 20 de enero de 1993, a los 63 años, debido a un cáncer de colon.

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